Bogotá, D.C., 06 de mayo de 2011.- La Sala Jurisdiccional Disciplinaria sancionó con destitución e inhabilidad por 10 años, al juez de paz de
La investigación disciplinaria fue iniciada por la Judicatura ante una queja presentada en noviembre de 2008 por la señora Esperanza Angulo Prada, según la cual el juez de paz Alirio Benito, fue una persona irrespetuosa y con malos modales ante la comunidad, además de no tener una hoja de vida intachable, como se les exige a quienes integran dicha jurisdicción.
La Sala, con ponencia de su vicepresidente, magistrado Ovidio Claros Polanco, encontró que el Juez faltó a sus deberes legales al no comunicar que estaba inhabilitado para continuar ejerciendo el cargo, ante una condena sobreviniente de 21 meses de prisión que le impuso el Juzgado Tercero Penal Municipal de Villavicencio, por el delito de abuso de confianza.
El Juez de Paz argumentó en su defensa que continuó con sus funciones porque se consideraba inocente y porque nunca perdió el espíritu de colaboración y ayuda a la comunidad.
En la providencia, la Sala jurisdiccional Disciplinaria hace un llamado para el recto comportamiento de los funcionarios encargados de administrar justicia y el respeto para con los ciudadanos que demandan el servicio.
“Siendo
Indica la Corporación que el señor Alirio Benito, de manera consciente desatendió los mandatos legales, ya que pese a estar ostentando el cargo de Juez de Paz y posteriormente enterarse que se había proferido en su contra sentencia condenatoria, siguió ejerciendo las funciones jurisdiccionales en la capital del Meta.